El Club Náutico El Rasillo cuenta con una playa para animales, aunque también está permitido en otros embalses y ríos de La Rioja
A menudo el verano es sinónimo de baño. Mientras los humanos lo tenemos fácil gracias a las piscinas, los animales se tienen que conformar con los entornos naturales, no regulados. Para acudir a una playa de mar en la que se permita el acceso de mascotas, lo más cercano a La Rioja es Cantabria. En nuestra región el único espacio regulado en el que se permite el baño de mascotas es el Club Náutico El Rasillo del embalse González Lacasa, que además cuenta con servicio de salvamento hasta el 31 de agosto. Además, el Gobierno regional realiza periódicamente controles de salubridad del agua, lo que la hace apta y salubre para el baño de humanos y animales.
El veterinario Carlos Bustillo, de la clínica Bustillo Veterinarios de Logroño, expone que nadar, para las mascotas, «es fundamental, uno de los mejores ejercicios que existen y una manera fenomenal de fortalecer la musculatura y disfrutar del medio natural, sobre todo en ríos, así como de enriquecer el comportamiento del animal». Aunque los perros saben nadar de forma innata, por instinto, también hay que ser precavido. «Hay que tener cuidado con el caudal, sobre todo con los perros pequeños, ya que si es elevado puede haber problemas, sobre todo en animales pequeños o inexpertos», advierte Carlos Bustillo. Se debe estar pendiente en ríos cuya fuerza del agua es muy cambiante, como el Iregua, regulado por dos embalses.
Y también hay que tener cuidado con el mar, que «es muy complejo» porque, señala el veterinario, los perros «pueden beber agua y producirse una intoxicación por sal, además de una deshidratación severa porque el sodio aumenta y puede llegar a afectar al cerebro, por eso hay que estar muy vigilante». Si el animal se baña en el mar, como nosotros, es conveniente protegerlo del sol y la sal y bañarlo con agua dulce al acabar la jornada para evitar problemas en la piel.



